Colores de Vida es el resultado de un sueño que Dios puso en el corazón de Karolyn, una arquitecta costarricense y voluntaria muy querida de nuestra Fundación, para seguir sembrado esperanza en Senegal.
Tras conocer la realidad de este país africano, Karolyn identificó una necesidad y es que en muchas comunidades, los niños y niñas no cuentan con espacios públicos seguros para jugar. Esta carencia afecta directamente el desarrollo de su motora gruesa y su derecho fundamental al esparcimiento y la alegría.
De un plano a una realidad divertida
Ella es Karolyn, quien poniendo su conocimiento profesional al servicio del prójimo, diseñó un área de juegos (playground) con el objetivo de crear un espacio que permita que los niños y niñas en Saly, Senegal, puedan desarrollar su motora gruesa y socializar.
Este espacio será mucho más que juegos; será un refugio seguro donde podrán crecer, aprender y, sobre todo, ser niños.
Juntos hacemos la diferencia!
Con tu donación, el playground Colores de vida, diseñado pensando en los niños de la comunidad de Saly en Senegal, podrá ser realidad.



